A finales de 2010 se me ocurrió la genial idea de buscar a gente carnavalera por twitter para compartir opiniones en directo del carnaval de Cádiz. Encontré a unas 20 personas o así, uno de ellos, daba la casualidad de que, además, escribe en un blog de fotografía que sigo aunque no muy asíduamente. No sé que fue antes si el huevo o la gallina, porque yo llevaba como que un año o dos ya teniendo cuenta de Twitter y sin apenas hacerle caso. Luego, se me ocurrió que si muchas noticias del mundo de los videojuegos, surgían de las cuentas de las empresas, o bien de las cabezas visibles como Hideo Kojima y gente así, sería útil seguir a esas cuentas y personas. Así empecé mi actividad en Twitter.
Respecto del carnaval, fue la hostia compartir opiniones con gente que no conocía. Y lo mejor fue poner cosas en el muro de la web del COAC de Canal Sur y que Juan Manzorro lo leyese en la radio. Y sí, me mencionó un par de veces. Pocas semanas después, me entero de que la gente la empieza a liar parda en los paises árabes, sin saber por qué venía a cuento. Lo mejor viene cuando me entero de que todo empezó porque después de quemarse a lo bonzo un tío protestando porque no sé qué carajo de impedimentos le ponían con su tienda, cuando esa tienda era su vida. Y que aquello se hizo eco en Twitter y así empezó todo. Yo no me creía que algo así pudiese ser posible, era demasiado.
Más adelante, y antes de los premios Goya, Álex de la Iglesia aun presidente de la Academia Española de Cine, decidió reunirse con representantes de las principales asociaciones de internautas para debatir sobre el proyecto de la Ley Sinde (que no hace falta que diga de qué va a estas alturas) y salió, contra todo pronóstico, bastante satisfecho. Fue el primero, de los que se dedican a hacer cine, que dio voz a los que consumimos cine. Dichos representantes, dicen que no están a favor de que todo sea gratis, haciendo gala de sentido común. Y que posiblemente de aquella reunión saliesen decisiones que diesen un nuevo rumbo a las descargas. Pero cuando no hicieron ni puto caso a Álex, éste, anunció por Twitter que dimitía. Luego, a un director de cine no tan conocido entre el público mainstream como es Nacho Vigalondo, pero que protagonizaba un anuncio en televisión, la lió parda al decir en Twitter, con unas copas de más, que el holocausto nazi fue un montaje. Le retiraron el anuncio. También por esas fechas, David Bisbal no se le ocurrió decir otra cosa que “nunca había visto las pirámides de Egipto tan poco transitadas, que ojalá se acabase pronto la revuelta”. De vez en cuando siguen saliendo tuits nuevos con el hashtag #turismobisbal.
Poco después dijeron por la tele que habían matado a Bin Laden, y así, sin tribunal de La Haya ni hostias, lo acribillan a tiros, tiran su cadáver al mar y muestran fotos falsas de dicho cadáver por televisión. Mira, aquella mañana, me tiré 4 horas escojonándome de risa con el humor negro que le echaban algunos al asunto. Mientras tanto, surge por ahí un movimiento llamado Democracia Real Ya que viene a estar cabreadísimo con la gestión del gobierno y demás problemas.
No sé cuanta gente se acuerda de cuando se metieron con el tipo de televisión que hace Jordi González y este respondió diciendo “Telebasura tu puta madre”, eso fue en Twitter también.
El día que la palmó Amy Winehouse, los cabronazos de Twitter nos dedicamos a hacer chistes a su costa.
El movimiento Democracia Real ya, convocó concentraciones en plazas céntricas de las principales ciudades de España, una semana antes de las elecciones autonómicas y municipales, para protestar por la mencionada gestión del gobierno. Esto fue un domingo 15 de mayo, de ahí el nombre del movimiento. Había convocadas más protestas esa semana, una de ellas, el día 22 en Madrid. Aquella manifestación no estaba autorizada. A toda leche, empezaron a recoger firmas por internet para que la autorizasen, nada, que no hicieron ni puto caso. Entonces, como protesta por esa desautorización, se dijo en Twitter que se fuesen con las tiendas de campaña a la Puerta del Sol a tocar los cojones. Jamás en mi puta vida he visto algo más poderoso que eso, jamás en mi vida tuve más esperanza que en ese momento, que puta mierda que me pillase arrestado y no pudiese ir a acampar, pero lo seguí todo por Twitter, y jamás en el año que llevo activo en esta red social he visto un reguero de actividad semejante en torno a un mismo tema durante tantas horas seguidas. A la mañana siguiente, para mi decepción poca gente del curro se había enterado de lo que había pasado en la Puerta del Sol.
Claro que, en Egipto, y muertos mediante, las revueltas son lícitas, en España y sin violencia, somos cuatro hippies perroflautas. Y digo yo, me cago en mi estampa. ¿Acaso no todos estamos cabreados por lo mismo? Pues no, consiguen que sigamos teniendo la opinión dividida. Por suerte, en Twitter nos lo tomamos todo con humor y aparece un tal Naniano Rajoy a decir verdades que ni el propio Rajoy de verdad diría con esas palabras. Pues van y le censuran la cuenta y en consecuencia, a las pocas horas, le salen 22 clones a Naniano y un hashtag pidiendo la libertad de ese usuario.
Después nos enteramos de que Urdangarin ha estafado 5 millones de euros con una ONG falsa, y en Twitter le llamamos de todo menos guapo. “Robo a balonmano armada”, dijeron por ahí.
Al caso, que twitter ha sido la primera red social en liarla parda y la primera a la que le han querido silenciar su poder de convocatoria. Ni eventos de Tuenti ni gilipolleces en vinagre, suerte que en la tele alguien sí se ha acordado de que tenemos voz. Ah, y ahora después de las elecciones el PSOE y el PP se han ido de orgía a ponerse medallas y a aprobar leyes que dijeron que no aprobarían, y algunas de esas leyes no tienen nada que ver con la crisis ni con recortes. Pretenden que tengamos menos poder adquisitivo y menos cosas con las que entretenernos, pues macho, el Rayo Vallecano, una de las ocasiones en las que su situación era frágil, el propio régimen franquista metió mano para que no desapareciese el opio de uno de los barrios obreros más grandes de España.
Ah, y no se nos olvide Jordi Évole, defensor de ideas y removedor de mierda que parecía seca ya, para que nos acordemos de que los poderosos también son humanos y que hay gente que no puede tener tanto morro a nuestra costa y encima les adulemos.
No se por qué me da, que como sigan pifiandola tanto quienes la están pifiando, no les vamos a pasar ni una. Que me da que para alguno sí se va a acabar el mundo como se siga riendo de nosotros. Que la Potra os acompañe. Ciao
